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1 de octubre de 2022
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Planeta Tierra: ¿Qué pasaría si fuese plano?

Cinco cosas extrañas que pasarían si realmente viviéramos en un planeta Tierra plano…

La Tierra es nuestro hogar esférico. El hombre es consciente de ello desde hace más de dos milenios, cuando Pitágoras propuso su forma esférica en el siglo V a.C.

Eratóstenes calcularía después su circunferencia alrededor del 240 a.C. Pero imaginemos que nuestro planeta azul es plano. Después de todo, no son pocos los que creen que eso es así. ¿Cómo funcionarían las cosas cotidianas? En este artículo te contamos cómo sería el planeta si fuese plano, y si acarrearía alguna ventaja habitar en un disco extraño sobre el que rotaran la Luna y el Sol como personajes de un carrusel cósmico.

  1. No habría Auroras Boreales: En una Tierra esférica, los remolinos de metales líquidos que rodean el núcleo de hierro generan corrientes eléctricas, que a su vez producen nuestro campo magnético protector que se curva alrededor del planeta de un polo al otro. Pero si La Tierra fuera plana, al carecer de un núcleo sólido que genere un campo magnético, careceríamos de nuestra capa protectora llamada magnetosfera. Las partículas cargadas del Sol dejarían de interactuar con nuestra magnetosfera para producir los increíbles espectáculos lumínicos de las auroras. Aunque la ausencia de auroras sería el menor de nuestros problemas, La Tierra dejaría de estar protegida del viento solar. Seríamos, por tanto, bombardeados por la radiación solar, la cual podría desproteger a La Tierra de su atmósfera protectora, y tendríamos un mundo inhóspito como nuestro vecino Marte.
  2. Todo el mundo vería las mismas estrellas. En una Tierra plana no habría ni hemisferio norte ni sur, y el cielo nocturno sería idéntico en cualquier lugar del mundo. Sería mucho más fácil encontrar las estrellas, ya que no tendrías que desplazarte a otro hemisferio para detectar todos los objetivos astronómicos. ¿Pero acaso no es eso parte de la gracia? Si todos compartiésemos la misma visión del cielo nocturno, nos habríamos perdido muchos de los descubrimientos logrados gracias al disfrute de una visión en 360 grados del universo observable.
  3. No habría huracanes. Cada año, los huracanes que se forman en el Atlántico norte y el noreste del Pacífico, los tifones del Pacífico noroccidental y los ciclones del suroeste del Pacífico y del Índico provocan daños sin precedentes. En 2017 solo el huracán Harvey generó en Estados Unidos daños por valor de 125.000 millones de dólares. La naturaleza rotadora y devastadora de estas tormentas tropicales nace de la fuerza de Coriolis de La Tierra, la cual hace que los que se generan en el hemisferio norte roten en sentido horario y los del hemisferio sur en sentido antihorario. Sin embargo, en una Tierra plana no se generaría efecto Coriolis alguno. En ausencia de este efecto, no habría ni huracanes, ni tifones, ni ciclones. Por ese motivo jamás se producen estas tormentas en la franja entre los cinco grados por encima y debajo del ecuador, dado que la magnitud de Coriolis en esas latitudes equivale a cero.
  4. No tendríamos atmósfera. Sin gravedad, La Tierra plana no podría retener una atmósfera. Si no tuviéramos el manto protector, el cielo se oscurecería y la vida desaparecería. El agua se herviría en el vacío del espacio, y las temperaturas se desplomarían. Pero no todo son malas noticias. Los organismos de las profundidades del océano que no requieren oxígeno (bacterias anaerobias) y las que no requieren luz solar para generar alimento y energía (bacterias quimiosintéticas) podrían sobrevivir. Después de todo, esas bacterias han soportado largos viajes en el espacio y han vivido para contarlo.

  5. Lluvia lateral. Si la gravedad tirase hacia el centro del disco planetario, la lluvia, la nieve y otras formas de precipitación gravitarían hacia el polo norte. Solo en el centro se comportaría la meteorología tal y como la conocemos en La Tierra esférica, es decir, caería recta. Cuanto más lejos del polo cayera, más extrañas y horizontales serían las precipitaciones. El agua fluiría hacia el polo norte, y los inmensos océanos se concentrarían en el centro del planeta sin que apenas hubiera agua en los bordes.

  6. Nos perderíamos. Lo más probable es que no hubiera satélites, pues tendrían problemas para orbitar sobre un plano horizontal. «Hay una serie de misiones de satélite de las que la sociedad depende, que no serían posibles», explica James Davis, geofísico del observatorio de la Tierra Lamont-Doherty de la Universidad de Columbia. «No me imagino como podría funcionar un GPS en una Tierra plana». Dependemos de sistemas globales de navegación por satélite (GNSS) para todo: para servicios GPS del móvil, para información de un viaje, para la gestión de existencias del supermercado con el fin de que los productos lleguen lo más rápidos y frescos posible. En el peor de los casos los servicios de emergencia usan el GPS para detectar la señal de teléfono, de modo que las comunicaciones por satélite podrían salvarte la vida. Cuesta imaginar un mundo sin GPS. Estaríamos perdidos sin él.
  7. Adiós a la gravedad. En la Tierra esférica la gravedad ejerce su fuerza desde todos lados. Para que adoptase la forma de un disco, en primer lugar la gravedad no produciría efectos. De hacerlo, enseguida volvería a convertir al planeta en un esferoide. Quizá una Tierra plana carecería de gravedad alguna. O quizá una Tierra plana haría que la gravedad ejerciera su fuerza hacia el centro del disco: el polo norte. Cuanto más lejos de este más horizontal sería el empuje horizontal.
  8. Algunos viajes serían interminables. Los tiempos de tránsito serían superiores, no solo por perdernos al no haber GPS, sino por las distancias que habría que recorrer. Para los terraplanistas el Ártico está en el centro del planeta, y la Antártida forma un muro de hielo gigante alrededor del borde que impide que nos caigamos al vacío. Pero si eres incapaz de volar alrededor del mundo, y te ves forzado a sobrevolarlo, los tiempos cambian. Por ejemplo, al volar desde Australia, que se ubica en un extremo del mapa de la Tierra plana, a una parte de la Antártida en el otro extremo, tendrías que sobrevolar el Ártico, además de Norteamérica y Sudamérica. Y olvídate de sobrevolar la Antártida, algo que se ha logrado, lo cual sería imposible debido a su molesto muro de hielo.

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